Y cuando Alejandro vio la extensión de sus dominios, lloró porque no había más mundos que conquistar. . .

lunes, 28 de mayo de 2012

Recuerda todo cuanto quieras olvidar


¿Puedes sentir ese enojo, ese rencor recorrerte? Eso significa que aún no ha terminado contigo. La pregunta es: ¿estás dispuesto a terminar con él?- pregunté con mirada del que espera una respuesta sabiendo de antemano que no la encontrará. El joven sentado enfrente de mi era un prodigioso del desorden. Estaba aquí porque sus padres le habían traído después de un pleito con su hermano, con el cual, había tenido altercados por esas diferencias que existen entre hermanos y en las que se ve en el otro lo peor de sí. Quizá era el motivo por el cual muchos de los que sobrevivían a dichas diferencias hacían lazos de por vida.

Andrés, como se llamaba, no había hablado más con su hermano después de dicho evento. Se distanciaron en su interacción para dar paso un sentimiento que los fue devorando a ambos. Una relación que de niños fue regocijante, ahora, años más tarde, se volvía una lucha cuya bandera era el orgullo. El vivir juntos no solucionaba nada. Al contrario, el estar viéndose las caras aviva aún más el sentimiento de rencor por lo sucedido. A veces se preguntaba, dijo, "si el silencio era verdaderamente la solución o una premisa de que esto podía empeorar". No siempre la cotidianidad termina por difuminar los momentos. No en su caso. No con eso.

Hablándome de su hermano (Jonathan) no dispuso de ninguna palabra desprestigiosa. Al contrario, se refería a él como una persona ordenada y activa pero cuyo vado era el consumo de drogas, del que bien no era adicto, pero sí hería a su mamá. ¿Alguna vez han hablado al respecto?- pregunté. Él negó con la cabeza. Lo negaba con ojos de incredulidad. Aquellos ojos, no sabría decirlo bien, delataban su negativa por ser quien diera el primer paso o porque veía todo tirado por la borda. ¿Creen soportar ese juego de pseudo-valentía en el que ambos participan?- pregunté. Él callo por un momento. Inclinó cabeza de manera reflexiva. Alzó la cabeza y dio un no como respuesta. Él sabía que aquello terminaría, que aquella fricción disminuiría pero lo que ignoraba era cómo se suscitaría. Y su rostro no era alentador.

Sabe, en ocasiones he querido estrangularlo, golpearlo y gritarle en su cara todo lo que he guardado. En otras, he querido hablar civilizadamente. Lo quiero a pesar de lo experimentado. Aparte, no soy de armas tomar. Creo que la violencia no soluciona nada y nuestra situación lo confirma.- concluyó. En efecto, su convivencia no había sido paupérrima. Desde infantes eran una dupla. ¿Sabes qué es el crecimiento? Es la etapa más conflictiva del ser humano. A su edad son dueños de una causa difusa que no comprenden pero que defienden como si fuera su todo. Conforme los años pasan se van abandonando pero en el camino deja sus heridas. Esas heridas son las que nos forjan. De ahí en más no hay más que barbas largas y consejos sabios.- dije. El joven miró a un punto fijamente, reflexionando, asimilando aquella palabras.

Cuando el tiempo había acabado, añadí: "No aprisiones tu lengua. Deja que las palabras salgan. Eso de pasar con saliva lo que con miedo no se dice termina por asfixiarnos, termina por ahogarnos en palabras destinadas a otros" Estrechamos nuestras manos y él salió con una sonrisa de satisfacción, al menos, era menos lo que arrastraba. Hacía falta deshacerse de ellas por completo, eliminar todo sentimiento negativo en contra de su hermano. La tarea no era nada fácil porque lo fácil a nadie pertenece.


¿A qué se aferran tus manos?

Se paga por ver sangre, se alaba por ser altisonante, se respeta por derribar a unos cuantos. Esa es la violencia. Y estamos plagada de ella. A donde mires, a donde vayas, siempre habrá una exhibición de ella. Ya no conmueve. Nos hemos acostumbrado a ella. Tanto tiempo expuestos a sus garras han hecho de ella algo natural, como si en los golpes hubiera algo que rescatar o en los insultos una defensa ante la debilidad.

¿Qué ha hecho la globalización a nuestra generación? ¿Que tanto eclipsa un medio de comunicación a los padres? Vemos muertes todos los días, vemos agravios incluso en nuestras propias familias. No puedes considerarte parte de la sociedad sino interactúas con ella. Es como un requisito que nadie aprobó pero que todos firmaron al esparcir su palabra. Porque las maneras en que la violencia trabaja van desde la lengua floja del que todo ve como verdad hasta lo aprendido de manera vicaria u ótica y bautizada bajo términos como honor u respeto.

Rasgan su ropa en señal de violencia pero nunca abren sus bocas en señal de molestia. Se ha combatido de manera equivoca todo malestar, se ha tomado el camino más doloroso para solucionar toda impotencia o agravio, se ha aprendido a combatir violencia con violencia, se han escrito historias bajo tinta roja y alzado los puños en señal de victoria. En ninguno de los casos, las moralejas superaron el número de velas.

Lejos se esta de aquella tranquilidad que colmaba los parques y no de la violencia que satura las cárceles. Antes incluso los crímenes eran por alguna necesidad fisiológica, no por satisfacción, adoración o prestigio. El ver actualmente gente encomendándose a la figura de un narcotraficante, homicidas que mutilan los cuerpos de sus víctimas y ladrones que atracan porque incluso lo que no son tiene su precio son hechos evidentes de lo agrietado de las estructuras.

jueves, 24 de mayo de 2012

Comienza. Cae. Asciende.


Estoy entusiasmado. Hace días tuve la oportunidad de ver el tercer trailer que colgó Warner Bros. de "The Dark Knight Rises", la tercera parte y conclusión de una franquicia que se ha vuelto excitante y cautivante en todo sentido. Por lo que se presenta, da a suponer que habrá un desorden sin igual en Ciudad Gótica que estará encabezado por Bane, oponente temido y poderoso que viene a saldar cuentas con la ciudad, y contrarrestado por el increíble equipo con el que cuenta Batman acompañado de Gatúbela; incluso Joseph Gordon-Levitt (protagonista de 50/50) asoma su rostro en un papel que, al parecer, va en favor de Batman.

Como sabemos todos, un largo tiempo en cartelera estuvo "The Avengers" película que presenta superhéroes de Marvel (la oposición de DC Comics) en la cual aparecen un puñado de nombres distinguidos por sus lanzamientos individuales, a saber, Iron Man, Thor y Capitán América; estos tres son quien atraen más miradas y acercan al publico, unos por sus caras bonitas, uno más por su sentido del humor. Es evidente que dicha película va en respuesta a lo que vendrá en Julio con Batman. Por el momento, recaudando varios millones de dolares y siendo un éxito rotundo.

Eso, habemos algunos que no les interesa. Bien podrá tener una alineación de lujo y efectos descomunales pero, el meollo de la película, la trama, es la que siempre ha rodeado a los superhéroes: salvar al mundo. Mientras "The Avengers" lo hace a la manera popular, Batman lo ha hecho de una manera no tan convencional dándole un valor mucho más elevado a la historia que existe detrás de su personaje, haciendo memorable incluso a sus villanos. Su éxito se ha debido a lo envolvente de su finalidad: el verdadero héroe es la ciudadanía, no un enmascarado.

Debemos situar cada una en su lugar debido: mientras una es mediática, otra es el episodio final de una película digna de la posteridad. Se estará siempre agradecido que directores como Nolan tomen personajes ficticios, de un vuelco a su nombre, y lo haga aún más preciados. Nolan sabe cómo hacer que una película sea más que ir al cine, aplastarse a verla y esperar lágrimas, risas o sobresaltos: te hace cómplice de ella, te hace estar embonando cada una de sus piezas. ¡Hasta Julio!

Cannabis, sangre y civiles


Hemos visto últimamente protestas colectivas de jóvenes mexicanos que se oponen a la presidencia de Enrique Peña Nieto. Acto que me parece totalmente justo. Es totalmente alentador que la juventud tome un papel más protagónico y haga valer su peso dentro de la sociedad mexicana. De donde soy, no hubo tanta convocatoria pero el mensaje se difundió a lo largo de su centro. Pero no estoy aquí para escribir un panegírico, bitácora ni nada por el estilo, más bien, para postular la pregunta: ¿por qué se vuelcan este tipo de manifestaciones en desacreditar a un candidato? ¿por qué no ha hacer conciencia sobre la importancia del voto ciudadano y repartir información de cada uno de los candidatos, para que este elija?

No estoy adentrado en las propuestas de los candidatos y por eso me parece un buen ejercicio el que presento. Eso de tumbar al que está en la cúspide por medio del desprestigio se me hace una omisión de las propias virtudes que puede mostrar un candidato. Muchos no quieren a Peña Nieto, es evidente. Más, dicha mayoría, no se hace notar en las encuestas. Aún sigue habiendo una preferencia por el candidato del PRI así como un porcentaje considerable de personas que no han elegido para quién su voto ira o que simplemente lo omitirán.

Para mi, el mayor problema que presenta el país es la negligencia ciudadana. En un país donde siempre el más fuerte a regido y las minorías son como sus marionetas que dejan caer o dan vida según sus conveniencia e intenciones, es lógico pensar que la gente ya no quiere seguir así o, que le cuesta trabajo despojarse de ese velo que tiene cubierto su rostro y atadas sus manos. Algunos se oponen por medio de la ignorancia, del sentir común, mientras, con armas más contundentes, son tachados de apócrifos. Este es el México polarizado, el México en el que no hay un ganador pero si un unánime perdedor.

¡Vaya panorama tenemos ante nosotros! Mientras unos debaten por sus intereses para su regreso a la silla presidencial ponderando lo mismo de siempre, otros de manera masiva y democrática se presentan como la oposición que no quiere volver a tiempos pasados al frente de un presidente que cuya fama esta cargada de desprestigio; mientras tanto, un país entero los observa, como quien mira una partida de tenis, lleno de dilemas respecto a la credibilidad de uno y otro. Lo cierto es que el nombre del juego es "Quítale la silla al PRI". La pregunta es: ¿Si el propósito no es alcanzado habrá tolerancia? ¿En México se está preparado para tomar nota de la derrota? No lo creo.

Consumidores de idilios


Los días nublados me inspiran. Y se los hice saber. Muchas veces había tenido la posibilidad de estar frente a frente con parejas que, tras iniciar una historia de amor justo como Walt Disney lo dicta, acaban por desmoronar toda página de aquella historia que ambos se había esforzado en escribir. Es como si, de la noche a la mañana, dejaran de compartir los mismos preceptos, dejaran de andar de la mano bajo el mismo camino primaveresco por el cual habían iniciado. Para mi era motivo de alarma, de desenvainar las preguntas entorno a dicho problemática tan recurrentemente presentada. Suficientes patologías existen para derivar una de un sentimiento que, según la creencia popular, es puro, intachable, capaz de colorear los más pálidos rostros y dibujar una sonrisa en los rostros más severos. Quizá, esa definición inicial, esa definición que cada quien tiene y ha acuñado, se el veneno que ha ingerido.

Llegaron a mi, ella con el ojos anegados en lágrimas; y él, con el rostro rebosando en indiferencia. Una estampa que bien polariza el rol del hombre y la mujer. Quizá fuera él quien cometió el empeñón, supuse. Pero ese no era de mi incumbencia por el momento. Por ahora, me interesaba hacerles desquitar su dinero, dejarles algo para el camino, prosperidad o próxima elección de pareja. Si algo amo de lo que hago es la posibilidad de plantar una semilla de la cual no seré encargado pero sí distribuidor.

Ella comenzó hablando. Las mujeres siempre tienen el poder de la palabra. Me asombra como no hay más mujeres abogadas. Quizá todas estén hechas para ser psicólogas. Me hablaba cortado. Era evidente su dolor. Tan evidente, que en un momento él llego a voltear a verla para después volver a su rol de templario. Lo que predominaba en el testimonio de aquella mujer era el de siempre "lo di todo, me entregue, y salí perdiendo", "yo siempre fui su más fiel compañera", "sacrifique mi libertad por estar junto a él". Era como un relato que ya había oído antes. Decidí mejor anotar en mi libreta: "pobre de aquella que se ha mordido la lengua".

El relato de él fue muy ínfimo en cuanto a su disposición en la relación. Donde más sobresaltado le note, y es mucho decir, fue cuando de su boca se desprendió la reacción "siempre me vio de color azul". Tomé sus palabras como aquel que sabe de realidades pero vive de mentiras. En ese momento entendí porque el hombre se apodera del mundo: las mujeres están a cargo de él. Tal y como Eva, sostienen la manzana entre sus manos pero sus manos terminan en manos del hombre. Por eso digo que, la mujer es quien aún su esclavitud no ha abolido, incluso, lleva como símbolo un anillo. Entre ser caballo o jinete, la mujeres, portan herrajes.

Cuando ambos quedaron en silencio, señal de tregua momentánea, tomé la palabra. -¿Saben por qué las relaciones de ahora duran lo que duran y, culminan como culminan? ¿saben porque el joven de hoy no entiende el concepto de amor?- Arrojé a la mesa mis barajas. Ambos continuaron en silencio y en espera de mi respuesta mirándome como infante que atento atiende el truco de magia. -Lo llamo el espejismo por elección. Recibimos lo que vemos y lo proyectamos. Siempre de manera invertida a como es en realidad. La televisión y otros medios de difusión son los principales sinodales. Cada acción que se efectúa la aprueban o la desaprueban sin que sea percibida o impugnada. Simplemente se hace lo que se impone, lo que abarrota cada espacio de una ciudad o espacio televisivo. Al amor le reservan un lugar especial. Basta con ver las novelas del día a día o las películas que de niños se vieron. Mensajes que entran con discreción y forman esculturas de vidas ficticias y parejas superlativas. Lo que hace que el matrimonio se devalúe y que el joven no sepa de amor es que no aprecian el más preciado de los encantos de todo ser humano: el error. Todo cuanto gira hoy es perfección, no hay más espacio para el error. Ahí encuentro la fatalidad de nuestros días. El joven quiere ser protagonista de sus propias novelas y el matrimonio quiere verse a través de gafas tridimensionales, esperando así cobre vida.- Al acabar, la asimilación tiró del telón.

Tras un tiempo más de platica o catarsis, la pareja salió. Nunca cambiaron sus posturas: él en su papel de acero inoxidable, ella en su papel de Magdalena. Definitivamente, el divorcio no es el antibiótico para la infección, al contrario: es el "continuará" al final del episodio. Si algo pondero, si algo es primordial en lo que me dedico, es la responsabilidad individual: toda casaca lleva un nombre.

M.Ú.S.I.C.A.


Abróchense sus cinturones y preparen sus oídos.

Haciendo alusión al famoso asesino serial Jeffrey Dahmer, el siguiente vídeo es abundante en sangre.



Vídeo muy gráfico que representa varios pasajes de decadencia humana.



Jóvenes invadidos de tatuajes y coros al unisono.



Griegos que reviven la historia.



El nombre del metalcore está a salvo bajo agrupaciones como Miss May I.



Lujuria en tu monitor.



Porque el metal no es un refugio anti-religioso, con ustedes, ReinXeed.



¡Buen primer movimiento!



Repugnancia en toda su expresión.



Encaminados en su sonido, más Death Metal.



España es la última parada.




Italia baja el telón. ¡ Arriverderci!



Por hoy, es todo pero más novedades vienen en camino. ¿Un tatuaje así o qué?

miércoles, 23 de mayo de 2012

(¿Cuál es la historia?) ¿Gloria matutina?


  • Banda : Oasis
  • Álbum : (What's The Story) Morning Glory?
  • País : Inglaterra
  •  Género : Rock
Como podrán haberse percatado, mis reseñas últimamente se han decantado hacia Inglaterra, en el nombre particularmente de Radiohead. Para continuar con la tradición que han esparcido los de la rosa trataré sobre Oasis. Éstos son oriundos de Manchester y anteriormente había redactado un par de reseñas (colgadas en mi antiguo MetroFlog). Ahora vengo a complementar ese tridente ofensivo que hizo de finales de los noventas la más trascendente de las etapas de Oasis con producciones que arrancaron excelentes comentarios y crearon una firme trayectoria e incondicional base de aficionados a su música.

Los noventas era una locura en Inglaterra. Con agrupaciones del calibre de Blur, Oasis y Radiohead, los británicos giraban alrededor de una esfera de opulencia y adicción por el rock. Claro esta, cada una con distinto cariz. Como a mi me ocupa Oasis, les comento que este álbum es el segundo en su carrera detrás del magnifico aterrizaje que fue "Definitely Maybe". Es sabido que todo artista tiene un despegue a consecuencia de un certero álbum, en su caso, "(What's the Story) Morning Glory?" es hasta ahora el álbum que mayor miradas ha atraído.

¿Que escucha, ya sea por medio de un amigo o por alguna estación de radio que lo emite, no ha tenido a su alcance la posibilidad de escuchar alguno de los tantos sencillos que se desprenden? Añadiendo, no hay presentación en vivo (cuando estaban juntos) en la que no tocaran si no uno, todos. Nombres como 'Wonderwall', 'Don't Look Back in Anger' o 'Some Might Say' son de uso popular. Reconocimientos como el mejor álbum vendido de 1995 y 1996, así como el de la década en Reino Unido, y sus 14 certificaciones de platino (solo empatadas por "21" de Adele) nos hace ver cómo atravesó por terrenos que siquiera los miembros imaginaban.

Mejor manera de encender la mecha no podría haberse compuesto que 'Hello' por la manera en que me deleito con esos riffs resbaladizos de Noel. Nos deja entonados para el siguiente escalón llamado 'Roll with It' no de la misma manufactura como la antes mencionada pero sí bajo la insignia de Oasis con power chords que estallan de energía. Las dos siguientes 'Wonderwall' y 'Don't Look Back in Anger' son elevadamente emotivas con líneas que comunican la efusividad del momento hasta la melancolía que presenta toda conclusión o traspie.

Cuatro canciones que colman de efusividad, simpatía y entusiasmo son 'Hey Now!', 'Morning Glory', 'She's Electric' y 'Some Might Say' detrás de esos acordes y mensajes positivos que vendrían a ser la antítesis del Grunge y el mejor remedio en días nublados en el que nos encontramos bajo "Cast No Shadows" o 'Champagne Supernova' con arreglos acústicos que ponen énfasis en el aspecto emocional responsable de drásticos estados de ánimo.

En conclusión:

Esta mezcla tan característica de Oasis se presta tanto para celebrar la vida haciendo omisión de lo que el rebaño diga tanto como para soltarse en llanto o tomar una postura reflexiva. Quizá sea en esa dualidad donde se encuentre el imán que aplica su fuerza de atracción para con nosotros. Seguramente mucho de la personalidad irreverente de Liam está presente así como la de Noel y demás miembros.

Oasis, para quien escribe, no se presenta difícil de narrar, no se presenta lleno de acertijos ni incógnitas. Ellos son frontales y el mensaje siempre es evidente. No se andan con medias tintas. Para mi, es otra de las virtudes que hicieron/hacen de Oasis tan reconocida aun después de no seguir en unidad. En "(What's The Story) Morning Glory?" pasarán momentos en los que su cabeza asentirá bajo el ritmo del rock así como identificar una sensibilidad quizá no tan cotidiana.

  • Alineación :

    Liam Gallagher – Vocalista
    Noel Gallagher – Guitarrista
    Paul "Bonehead" Arthurs – Guitarrista
    Paul McGuigan – Bajo
    Alan White – Baterista
  • Listado de Canciones :

    1. Hello 3:21
    2. Roll with It 3:59
    3. Wonderwall 4:18
    4. Don't Look Back in Anger 4:48
    5. Hey Now! 5:41
    6. Untitled (aka "The Swamp Song — Excerpt 1") 0:44
    7. Some Might Say 5:29
    8. Cast No Shadow 4:51
    9. She's Electric 3:40
    10. Morning Glory 5:03
    11. Untitled (aka "The Swamp Song — Excerpt 2") 0:39
    12. Champagne Supernova 7:27
  •  Destacadas : 1.3.4.7.9.10.
  • Calificación : 95.