"This is not the sound of a new man or a crispy realization. It's the sound of the unlocking and the lift away. Your love will be safe with me."

jueves, 28 de junio de 2012

La emanación de la ficción: se humano

He oído hablar de hombres.
He oído hablar de amor.
He oído hablar de víctimas.
He oído hablar de héroes.
He oído hablar de villanos.

He oído hablar de amaneceres encandilantes.
He oído hablar de inmisericordes noches.
He oído hablar de rencores eternos.
He oído hablar de alegrías inolvidables.
He oído hablar de días que acaban y memorias que reviven.

He oído hablar de la más dulce mujer.
He oído hablar del más bello ramo de rosas.
He oído hablar del más amargo de los besos.
He oído hablar de la más apócrifa de las sonrisas.
He oído hablar del más remoto paraíso.

He oído hablar de retorcidas pezuñas.
He oído hablar de espíritus musitando.
He oído hablar de demencia y decencia.
He oído hablar de la voluntad del poder.
He oído hablar de días grises en primavera.

He oído hablar de acordes y acuerdos.
He oído hablar de vitoreos y tiroteos.
He oído hablar de margaritas y anhedonistas.
He oído hablar de teología y filosofía.
He oído hablar de verdades y mentiras.

He oído hablar del más sanguinario de los holocaustos: tu mirada.
He oído hablar del más inexorable de los verdugos: tu voz.
He oído hablar del más prominente de los templos: tu cuerpo.

Cavilando he escrito testamentos

Alguna vez me cuestionaron acerca de mis creencias. Ese fue un duro trago de saliva entonces. Sabes, cuando vives en una sociedad que tiene creencias tan inculcadas se hace difícil ser diferente, estar en el lado opuesto de la acera. La gente goza de su rígido estilo de vida y de la convivencia con personas que adopten el mismo modelo que ellos. Pocos se atreven a tener amigos de diferente religión o credo; ya no digamos entablar una simple plática. Es triste pero es el modo en que se vive. Nadie tiene el derecho de obligar a otros hacer lo que se nos plazca. No creo que entre en los conceptos tan divulgados de democracia o libertad.

No voy a negar que en su momento creí en la religión. Ahora no más. Conforme uno crece se va percatando de cosas de las que nunca se hablan pero que con fidelidad se alaban. A cierta edad, y más ahora con tanta fuente de información, es una obligación hacerse de una amplitud que le permita sopesar los eternos conceptos del bien y mal dentro de la sociedad. Aferrarse a uno solo por el resto de su vida es una inepcia; es una victoria a ojo del tuerto. Si bien, al ojo del dormilón todos somos soñadores, preferible serlo a voz propia que a riendas de miles.

¿Que si creo que la religión es perjudicial? No. Lo que creo es que actuar sin pensar sí lo es. Me pregunto ¿cuántas personas que creen en alguna deidad lo hacen porque así lo eligieron o porque en el escenario en donde se desenvuelven (familia, amigos) es un requisito indispensable? Nadie nace creyendo en algun símbolo religioso. Más bien, son las preguntas que se hacen y las respuestas que no se obtienen lo que mueve, lo que lleva a seguirles. Igualmente hay necesidades de afiliación que actúan como imanes a los que se responde con prontitud. La gente tiene temor de estar sola. Teme con cada fibra de su ser no tener nadie a su lado. Y es quizá eso el mayor atractivo de la religión. Saberse acompañados aunque sólo sea una ilusión.

¿Que si pienso acabar con la religión? No. Lo que sí me encantaría ver es que la gente haga más uso de su intelecto y razone mejor los porqués de su inmersión; que no solamente tome asiento y haga sus rezos o se inque en búsqueda del perdón. Creo que como humanos, no estamos conscientes o no queremos creer, nuestra asombrosa capacidad alojada en nuestro craneo. Si hiciéramos uso de ese instrumento tan poderoso quizá no vivamos en un mundo mejor pero sí que lo entenderíamos mejor. No se trata de ser un mecánico instrumento disfuncional que simplemente vive porque aún su corazón palpita, se trata de ser alguien quien sabe por qué su corazón palpita.

M.Ú.S.I.C.A.

Jueves de nomeimportaquienllamenovoyacontestar.

Para todos aquellos amantes de escenografías mustias y grises, con cariño.



¿Es esta la generación core?



Hablando de, he aquí uno nuevos comensales.



No suficiente con uno...



Mis favoritos de toda la camada Retro-Thrash que surgió por 2007, o antes. Este, el nuevo sencillo de su tercera producción.



Cómo grabar un álbum de Death Metal (las sabanas vienen por separado).



¿Disarmonia Mundi estás ahí?



Si hablamos de antiguedad y hegemonía, definitivamente, Nile coincide con la descripción. Sólo espero no se venga todo abajo con este nuevo material.




¡Hasta la próxima! No olviden que el miedo más grande es el de Yao Ming.

miércoles, 27 de junio de 2012

Actividad Paranormal

Es cierto, es cierto, hacía tiempo no me presentaba a todos ustedes con una película a cuestas pero esta ocasión he venido a compartirles mi parecer sobre esta película que en su momento tanto revuelo causo y que incluso posteriormente dio entrada a varias secuelas. Por comentarios de conocidos y críticas que chequé, parece haber sido bien recibida entre la audiencia general. Solamente faltaba darle el visto bueno. Comprobar que tan cierto eran (a mis ojos) esos comentarios favorables.

Las películas de terror no son lo mío. Las producciones que son de mi predilección son aquellas cuya temática te dejan algo reciclable; aquellas que te aprehenden, mueven algo en ti. No me gustan aquellas de "use y tírese" como las de comedia o terror, pues, en su mayoría, no son memorables. Unas acaban abusando de chistes ineptos y absurdos, otros de sangre, tortura y gritos; eclipsando por completo el tema principal (si es que existía). Así que créanme cuando les digo que pensé muy a fondo el comprarla. Teniendo como alternativa "Paradise Lost" (documental sobre unos presuntos asesinos de un menor) y "Before The Devil Knows You Are Dead" (donde aparece Ethan Hawke). Dos títulos a los cuales deseaba corresponder.

Empezaré por mencionar que la mayor anotación del filme es que las escenas de miedo están inundadas de silencio. Sí, ese silencio que intriga y te deja la interrogante de ¿qué vendrá ahora? En ocasiones dichos sucesos llegan ha arrebatarte una expresión de sorpresa, en otras, son superados por lo que en tu cabeza se está generando. Igualmente merece mención su modesta presentación. Su totalidad está grabada en una cámara de vídeo común y corriente; sin tanto uso de alta tecnología. Lo mismo que con los efectos fantasmagóricos que no son para nada espectrales o sangrientos. En ese sentido se conserva bien.

Lo que me desilusionó más fueron las altas expectativas que tenía y que se fueron desmoronando conforme el tiempo avanzaba y no veía que fuera a presenciar algún momento estremecedor. Fue ya sobre el final que se asoma un poco el rostro espeluznante. Añadiéndole que, la historia desarrollada fuera del cuarto es algo aburrida y no deja mucha tela de donde cortar. De igual manera el final me dejó con la pregunta: ¿por qué existe una segunda parte? Al parecer el concepto de la franquicia es llevado a locaciones distintas para únicamente volver al inicio de todo en la tercera parte que tuvo su liberación el año pasado.

Sólo me resta decir que si son seguidores del género de terror, vayan y abasténganse de él. Más no esperen acabar horrorizados. En comparación con Saw, la historia que rodea las torturas es mucho más llamativa por la manera en que hacen elección de cada una de las víctimas, contrario aquí que, los relatos laterales están para el bosteso. De todas maneras, acabarás viendo sobras y escuchando ruidos.

... El latido continúa

  • Banda : Blacklisted
  • Álbum : ...The Beat Goes On
  • País : USA
  • Género : Hardcore
Aterrizando en el país de las barras y las estrellas, específicamente en Philadelphia, Pennsylvania, traigo a reconocimiento de todos ustedes una agrupación que se desempeña correctamente dentro del Hardcore, ellos son: Blacklisted.

Habrá que remontarnos a comienzos del nuevo milenio para llegar al año de su creación tiempo en el que buscaban establecerse. Tres años más tarde lanzarían su primer EP que sería la antesala a lo que vendría siendo su primer álbum profesional "...The Beat Goes On" en 2005 llegando con una carga muy positiva puesto que habían firmado contrato con Deathwish Inc., compañía independiente y reconocida por firmar bandas del calibre de Converge. Definitivamente esto activó los propulsores de su prestigio con dos álbumes más a cuestas "Heavier Than Heaven, Lonelier Than God" en 2008 y "No One Deserves To Be Here More Than Me" en 2009, ambos muy bien arropados.

"...The Beat Goes On"

¿Yo, comprando un disco de hardcore? Aunque no lo crea, sí. Es parte de esa apertura a otros panoramas. Además, si algo me gusta de él es que hacer de la unidad su mayor fortaleza. Sin saber ciertamente lo que me esperaba decidí darle un voto a favor a la compañía puesto que no se distinguía por firmar bandas mediocres o de rostros bonitos y flecudos. Siendo eso suficiente para mi me dispuse a llevarlo y descubrir algo de mi agrado.

Definiéndolos como debutantes oficiales tras el lanzamiento de este material puedo decir que se presentan de manera intrépida y fulminante bajo un estilo que bien no podra ser puramente hardcore pero bien presenta todos sus elementos lo necesariamente estridente como para provocar daños graves. Si hacemos caso a lo que la crítica dice faltarían por llegar los verdaderos rascacielos, puesto que se presume evolucionarían en su manera de composición sin abandonar su cause.

Sin embargo, toda munición, toda raíz del género está en esa voz predominantemente valerosa cuyo estallido posee nuestro cuerpo de manera que igualmente subamos el volumen de la nuestra; George Hirsch (quien me hizo recordar al vocalista de Maylene & The Sons of Disaster, Dallas Taylor) no será intimidante pero sí que le hierve la sangre al igual de quienes acompañan en los coros, como en 'Life Moves On'. Los riffs no son para nada genéricos pero tampoco espectaculares, contienen el suficiente coraje para impactar acertadamente como en 'How Quickly We Forget (Again)'; el bajo puede ser captado en una par de canciones, sin hacer mucho alarde, y la bateria nunca deja de latir bombeando constantemente adrenalina.

En Conclusión:

Los primeros álbumes, por lo regular, siempre son los de mayor felicidad y al mismo tiempo los que menos trascendencia tienen. Pero lo que también regularmente desvelan son el verdadero rostro de la agrupación, aquel con el cual fueron descubiertos y llevados al escenario. En ocasiones llegan mejores y en otras se pierden tajantemente.

"...The Beat Goes On" es elevadamente productivo en su contenido porque nunca cesa el pundonor ni deja de entusiasmar, como bien lo propone 'I Refuse'. Quizá padezca de la modernidad que alcanza la música en los últimos años, alejándole de la transparencia de años anteriores, pero los tiempos cambian y las agrupaciones se van acomplando a las demandas y herramientas actuales sin perder su valencia, lo cual, aquí es bien comprobado. Definitivamente, un material que todo escucha asiduo disfrutará.

  • Listado de Canciones :

    1. Tourist 1:06
    2. Wolves At My Door 2:02
    3. Bruising Serenade 1:20
    4. I Refuse 2:42
    5. Life Moves On 1:48
    6. What's Wrong With George? 1:41
    7. Old Friend 1:58
    8. Brightest Son 0:51
    9. How Quickly We Forget (Again) 2:26
    10. Do You Feel? 1:20
    11. Coming Clean 0:51
    12. Good Grief 2:08
    13. Mother Teresa 4:02
  • Destacadas : 2.4.5.9.12.
  • Calificación : 85

martes, 26 de junio de 2012

Nombres omitidos

Hola, mi nombre es Jorge. Y he venido esta ocasión a plantearles una preocupación que ha estado dando vueltas en mi cabeza. Quizá sea insignificante para algunos pero para mi representa el anonimato que vive la juventud actual. Hace días, en un restaurante de pintoresco interior, fuí a cenar con mi esposa. Nos habían recomendado de aquel sitio unas hamburguesas que argumentaban estar gigantescamente deliciosas. Nos ubicaron en una mesa que estaba junto a la de un grupo de jóvenes que reía y gesticulaba con singular exalto. Su jolgorio nunca nos molesto. Al contrario, era bueno ver gestos alegres en tiempos de caras largas.

Conforme avanzaba la noche y el entusiasmo no perdía su forma, me percaté de que no había escuchado en ningún momento algún nombre propio. Siempre se referían a alguien bajo un apodo o el eterno calificativo de "wuey". Los apelativos han sido característicos de México pero anteriormente se presentaba ante nosotros alguien bajo el nombre que su madre y padre había otorgado; no con el que había sido bautizado por sus amigos. Era igualmente inimaginable dirigirse a alguien diciéndole "wuey". Había respeto, educación. No me imagino lo que mis padres me hubieran gritado si le digo de tal manera a una persona.

Cuando estoy con mis amigos y nos acordamos de aquellos momentos que solíamos pasar escuchando Led Zeppelin mientras brindabamos con un par de cervezas, siempre vienen a nosotros los nombres, sino, los apellidos de personas que conocimos. El que alguien supiera tu nombre o mínimo alguno de tus apellidos significaba singularidad pues no había alguien que se llamara idénticamente a ti. Lo que tus padres te habían otorgado lo hacías saber a otros. En ese momento me pregunté si siquiera se sabían los nombres completos de con quien se estaban divirtiendo. En ocasiones no saben quién está al lado suyo pero igualmente se fuman un cigarro juntos o comparten una plática. Es como conocer "amigos desechables" que en su momento aprovechan pero que a largo plazo son una anécdota más.

Al comentárselo a mi esposa me dijo que exageraba. Que estaba llevando algo insustancial a terrenos de alerta. Que eran jóvenes que simplemente salían a jugarse el todo por el todo. Pero nosotros lo fuimos y no éramos así. El joven en tiempos modernos es estepario. La estructura de su vida no es su familia. Sus amigos sí. Y ellos se encuentran igual de extraviados. Es como si trataran de salir de la arena movedisa moviéndose agitadamente. Inevitablemente se hundirán. No señalo a todos pues siempre hay excepciones. Sin embargo, una contundente mayoría se va difuminando gradualmente.

Si, sin nombres no hay individuos, ¿cómo es posible que exista prosperidad, porvenir, en una sociedad que toma lo que puede y vive de manera express; si prefiere vivir bajo el pesudónimo de algún superfluo ídolo o el absurdo bautizo de un amigo? El nombre, al final de los días, sera lo que se preserve. Mi abuelo se llamó Jorge, así mi padre que me heredo este nombre con el cual llamé a mi hijo. Los nombres no son anodinos garabatos amalgamados. Son historia, son leyendas, son mitos, son la posesión invaluable del ser humano. Sin él no habría héroes mucho menos villanos. Sin él seríamos la más manida de las creaciones, el más infausto de los amaneceres.

¡Hachís, hachís!

Una oleada verde ha estado golpeando con fuerza en los últimos años. Su voz, recia y multitudinaria, exige que deje de ser un delito. Quienes la consumen argumentan es desde medicinal hasta la manera más alivianada para pasar el rato. La realidad es que la marihuana se ha convertido en una de las drogas y cultivos más populares; por encima de la cocaína o del maíz. Su imagen terrenal, o sea, que crece de la tierra, le ha conferido una pinta pacífica (comparado con otros estupefacientes) aunado a que quienes la consumen por lo general transmiten un mensaje de paz y tolerancia.

¿Por qué ese matrimonio? ¿Acaso es tan maravillosa como sus defensores expresan? ¿Es la solución a las problemáticas cotidianas? Al parecer, para algunos sí. Estudios se han realizado e incluso en ciertas zonas del mundo se ha legalizado para su uso "medicinal" o recreativo (como en Holanda) causando siempre controversia pues es un tema que ha acaparado la atención de propios y extraños. La demanda siempre vigente y clandestina ha provocado que sea considerado con seriedad y no como un capricho de adolescentes.

Los efectos que la marihuana provoca van desde el furor hasta la paranoia que, en cuerpo de la persona equivocada, resulta en lastimosas consecuencias. Hay quienes la fuman para dormir bien o combatir el estrés después de una larga jornada de trabajo; hay quienes la utilizan como fuente de creación o para tener relaciones sexuales mucho más sensitivas; hay quienes trafican con ella para incrementar su bolsillo o crean religiones para adorar su existencia. Como veran, los usos son multiples.

Lo que me hace ir en contra de su cause es la pleitesía que se le rinde presentandose como un paliativo capaz de sanar asperezas, capaz de otorgar una mejor calidad de vida, capaz de potencializar a la persona. El orgullo en sus palabras puede captarse y su mensaje logra ser difundido y atendido mayormente por quienes se encuentran desamparados o quienes simplemente gustan de catapultarse a límites que en estado normal no alcanzarían; esa necesidad de sentirse un súper hombre o simplemente refugiarse de lo que le abruma.

No intento satanizar ni mucho menos catalogar de parias a las personas que la consumen (conozco gente afiliados a la droga que están lejos de serlo), simplemente, me gustaría recalcar que existen conductos mucho menos dependientes para solucionar un problema o llevar una vida mejor. Es cierto, el ser humano suele ser alguien que gusta de ser masoquista y mitomano pero de igual manera es razonable y consciente; así que, antes de elegir entre una planta cuya entrada es holgada y salida angosta o considerar alternativas en las que nos involucremos más, consideren a paso lento y no apresurado.